
Descripción del proceso (paso a paso) para abordar, desde diferentes mecanismos y alternativas, la resolución del conflicto.
La solución óptima de este conflicto es siempre aquella que maximice el bienestar del niño o de la niña, una vez que estos son entendidos por los Estados y por la sociedad moderna como personas dignas de una especial protección.
Desde que no existieran situaciones de malos tratos o de cualquier abuso o descuido en relación a la niña de nuestro ejemplo, la mejor solución sería siempre que ambos progenitores vivieran cerca garantizando que la niña tuviera momentos agradables con ambos. Pensamos incluso que debería existir un compromiso hablado entre los papas, de forma a que los niños no fueran a vivir lejos de la ciudad donde siempre han habitado.
Muchas veces sabemos que surgen oportunidades de vida y de trabajo mejores en otras ciudades, regiones o incluso países, pero la mama y el papa que las acepten deberían pensar también en el bienestar del niño y en las necesidades de sus ex parejas.
La solución encontrada por la mama de la niña no fue de todo la más acertada una vez que unilateralmente decidió quedarse con la niña y después huir con la misma, para evitar dar la custodia al papa.
Ambos progenitores deberían antes de eso haber apostado por la conciliación (forma alternativa de solución de conflicto con participación de un tercero escogido por las partes, en la cual los actores participan voluntariamente, pero de donde salen decisiones de carácter obligatorio) , la mediación (forma alternativa de solución de conflictos por la cual un tercero imparcial ayuda a llegar a una solución, siendo caracterizada por su gran democraticidad), o del arbitraje (mecanismo célere mediante el cual un tercero decide en favor de una o de otra de las partes a través de laudo arbitral que tiene categoría de fallo judicial).
Complementando la información anterior, Camara y Resnick (1988) dan las posibles soluciones óptimas para situaciones en que existe una separación de la pareja y es necesario saber cuál la forma ideal de decidir la custodia de los niños.